¿Qué acciones molestan más en las redes sociales?

Por mucho ambiente distendido y mucho colegueo que exista en las redes sociales no todo vale. Hay que mantener las formas y evitar incordiar a los usuarios, algo que las empresas no suelen cumplir habitualmente. Importa más el resultado que las maneras de conseguirlo y el público ya no aguanta determinadas cosas.

Por si hay algún despistado que no es muy perspicaz a la hora de valorar comportamientos, a continuación, os cuento algunas de las cosas que más molestan.

Enviar invitaciones masivas a todo hijo de vecino.

Sin importar la idoneidad del perfil al que se lo mandas o el interés que puede tener en tu marca o producto. Puede que por pena acabe dándole al Me gusta porque te conoce y demás… pero ¿es realmente efectivo contar con 300 me gustas de usuarios a los que ni les va ni les viene lo que vendes? Van a ser usuarios zombies que no van a interactuar contigo (a no ser que te lo curres mucho)

Los mensajes automáticos en Twitter en los que te agradece el follow pero que además te recomienda que le sigas en Facebook, LinkedIn, Pinterest y que leas su blog. ¿De verdad es necesario? Bastante que te sigue en un medio como para que te conviertas en el centro de su vida. Evítalo y si tienes un blog o un perfil en LinkedIn ponlo en tu intro de Twitter. Si le interesas irá a verlo.

¿Y qué decir de esos mensajes automatizados que se detectan a la legua? Intenta que el mensaje sea personalizado y si no te lo ahorras. A no ser que seas Justin Bieber o Lady Gaga no creo que te lleve mucho tiempo escribir un tweet personalizado agradeciendo la confianza. Son 140 caracteres, no un post!

Enviar post personalizados en Google +. A diferencia de Facebook no hace falta ser amigo de alguien para compartir un contenido en Google + y este medio se ha convertido en el personaje revelación de la temporada porque sus +1 son muy valorados por las arañas de Google ya que mejoran el posicionamiento en una búsqueda. Muchas empresas publican directamente en tu muro de Google + y ahí te quedas con ello… Es un método un poco agresivo, ¿no crees?

Esas empresas que conectan su Twitter con el timeline de Facebook e inundan tu muro con tweets llenos de hashtags… Vale, no suelen ser muchos los que lo hacen pero con que lo haga uno durante un par de días ya es suficiente para lograr un nivel de irritación +1000.

¿Y qué decir del autobombo? Nadie quiere tener a una empresa en el timeline hablando, continuamente, de lo buenos que son sus productos y de la gran variedad que ofertan. Los seguidores suelen acudir porque se identifican con la marca después de obtener una buena experiencia, porque les interesa estar informado sobre novedades o porque quieren conseguir algo a cambio (descarga, muestra…) Pero no se puede estar todo el día con el “cómprame” en la boca. Hay que aprovechar intentar conectar con el usuario, empatizar con él. Eso se consigue dándole los buenos días, felicitándole en algún evento especial “Día del Padre”, “San Valentín”, Vacaciones…, publicando otros contenidos relacionados con el sector pero que no son exclusivamente publicitarios.

Ponte en la piel de tus usuarios y analiza qué comportamientos te superan para lograr evitarlos y utiliza aquellos que te encuentras por la web y te dejan con un buen sabor de boca.