Las pulseritas de goma de moda y el poder de Youtube

Solo la crisis económica actual puede explicar el éxito apabullante de las pulseritas de goma de moda. Si nos cuentan en 2007, cuando estábamos en plena cresta de la ola, más preocupados por firmar hipotecas a centenares de años vista, en el último modelo de BMV y en las próximas vacaciones en Thailandia, en comprarnos la Power Balance… si en ese momento nos dicen que siete años después nuestro ocio y gozo iba encaminado a hacer manualidades con pulseritas de goma de los chinos… Moriríamos allí, en el sitio, porque es todo muy mainstream.

Vale que este éxito ya lo vivimos con los cables de plástico de colores o con las pulseritas de macramé, pero entonces internet era un invento sólo para militares y no existía Youtube para extender el virus y transformarlo en epidemia. Esos niños que tejían en los 80 son los padres que ahora van a comprar al chino las bolsas de gomitas. Son los que van a la oficina (o a sellar el paro) con una ristra de pulseras con mezclas de colores imposibles que además de hacerle visible en la oscuridad le depilan la muñeca (ouch, cómo se enganchan los pelitos).

En España la moda del Rainbow Loom ataca tarde (en EE.UU lleva ya varios años) pero llega con fuerza. De hecho el inventor Cheon Choon Ng desarrolló esta idea en 2010 y lleva cuatro años perfeccionándola, consiguiendo proveedores, publicitándola en Youtube, pagando posicionamiento con Google Adwords… Un trabajo muy meticuloso para que sus vecinos los chinos en un plis plas se lo copien y desarrollen sus mismas maquinitas de tejer a un precio regalado. Qué dura es la vida del artista…

A principios de año Toys’R’Us empezó a comercializar las pulseritas de goma pero ahora se venden al por mayor y por menor en cualquier chino de la esquina. Apuesto a que diariamente llegan contenedores de barco repletas de este juguete tóxico y peligroso (características de las que aún no se ha hablado, pero tiempo al tiempo).

Pero la explicación del éxito del las pulseritas de goma no está en el producto en sí, si no en enseñar a hacer cosas con ellas. Creatividad a raudales explotada en Youtube  con vídeos tutoriales dónde sale el malayo Cheon Choon Ng y también sus hijas explicando cómo hacer pulseras fishtail, anillos, flores, serpientes, protectores para los lápices, llaveros… todo con gomitas de colores. Para los españolitos de a pie que somos unos necios en esto del inglés (no lo digo yo, lo dice el informe PISA) tenemos nuestros propios Isasaweis del hazlo tú mismo con tu mecanismo y tus gomitas. Vídeos con más de dos millones de visualizaciones, que se han subido hace un mes escaso y que enseñan a hacer maravillas con un tenedor, dos tenedores, una pinza…

El bombardeo en forma de vídeos en Youtube, fotos en Facebook , Instagram  y Pinterest  no hacen más que extender el mal. ¿Pero qué pasará cuando la moda de las pulseritas de goma pase de ser mainstream a ser de losers…. who knows? Vaticino lo que pasará: tendremos una marca blanca en la muñeca, una zona depilada, puede que un poco de sarpullido y millones de gomitas de colores vistosas pero inútiles. Ya vivimos algo parecido con las pulseras de goma del cáncer, de la osteoporosis, del SIDA, hasta del Madrid 2012, ¿recuerdas?, ¿y las que tenían formas de animalitos?

Todo pasa y todo queda… y el tiempo me dará la razón…

Sobre Raquel Serrano 142 Artículos
Experta en Marketing Online, SEO y Social Media. Internet es un vicio al que no quiero renunciar. Me encantan las Series, los gatos y los libros. Un poco friki.